Impresión 3D Chairside: qué hay que tener en cuenta antes de invertir

3 minutos de lectura

La impresión 3D Chairside ha pasado de ser una tecnología de nicho a convertirse en una herramienta clínica práctica en un periodo relativamente corto. Los modelos de coronas y puentes, las férulas oclusales, las guías quirúrgicas y los modelos de alineadores pueden fabricarse en la propia consulta con los sistemas DLP actuales. La cuestión para la mayoría de las consultas ya no es si la tecnología funciona, sino si se adapta a su perfil específico de pacientes, a la capacidad de su equipo y a su volumen de trabajo diario. 

Esta guía recoge las preguntas que todo centro médico debería plantearse antes de tomar una decisión, las características técnicas que influyen más directamente en los resultados clínicos y un marco de referencia para elegir entre los distintos sistemas diseñados para entornos clínicos. 

Empieza por tu consulta, no por la ficha técnica

El error más habitual a la hora de comprar es centrarse en el precio o en la velocidad de impresión. Ambos aspectos son importantes, pero ninguno de ellos te indica si un sistema se adapta a tu flujo de trabajo real. Hay tres preguntas operativas que constituyen puntos de partida más útiles: 

1. ¿Para qué aplicaciones lo usarías realmente? 

La respuesta determina prácticamente todas las demás decisiones. Una consulta que se dedique principalmente a la fabricación de férulas o modelos de diagnóstico tiene unas necesidades diferentes a las de otra centrada en la fabricación de guías quirúrgicas o en la colocación de coronas y puentes en una misma visita. Cuanto más especializado sea el uso previsto, más importante es que el sistema esté bien optimizado para esa aplicación específica, en lugar de tener una capacidad general para muchas aplicaciones. 

2. ¿Quién lo gestionará y con qué frecuencia? 

En un laboratorio dental, un técnico especializado se encarga de manejar la impresora. En una consulta, suele estar situada junto al resto del equipo de la sala de tratamiento y la manejan miembros del personal clínico que tienen otras prioridades. Esto significa que la facilidad de uso, una curva de aprendizaje breve y una prevención fiable de errores cobran mayor importancia en general. Cualquier impresora que requiera una configuración manual de los parámetros en cada paso supone un riesgo significativo en una jornada clínica ajetreada. 

3. ¿Cuál es el volumen de impresión diario previsto?  

Una consulta que imprime dos o tres trabajos a la semana tiene necesidades muy diferentes a las de otra en la que la impresora es un elemento central de la producción diaria. Un sistema adecuado para un uso ocasional y variado puede convertirse en un cuello de botella ante una demanda sostenida, mientras que un sistema de alto rendimiento puede ofrecer más capacidad de la que una consulta con un volumen menor necesita o puede justificar.

Las características técnicas que importan en un entorno clínico 

Cada vez resulta más difícil evaluar las especificaciones de las impresoras 3D sin tener en cuenta el contexto. Las características que se indican a continuación son las que tienen un impacto más directo en los resultados clínicos y en la facilidad de uso en el día a día: 

Conectividad automatizada entre la impresora y el proceso de postratamiento 

El posprocesamiento es donde se producen la mayoría de los errores de impresión en la consulta. Los tiempos de lavado, los ciclos de disolvente y los parámetros de curado UV que se configuran manualmente suponen un riesgo real de inconsistencia, sobre todo cuando son diferentes miembros del equipo quienes manejan el sistema. Las impresoras que transfieren parámetros validados eliminan esta variable. Para una consulta que gestiona múltiples pacientes y tareas simultáneamente, esto supone tanto un mecanismo de control de calidad como una ventaja práctica. 

Tiempo total del proceso, no solo la velocidad de impresión 

El tiempo de impresión indicado en una ficha técnica solo refleja el tiempo que pasa el objeto dentro de la impresora. Además, una férula o un modelo deben lavarse y curarse antes de que puedan utilizarse clínicamente. Conocer el tiempo total real es más relevante desde el punto de vista clínico que la velocidad de impresión anunciada. En los flujos de trabajo con entrega en el mismo día, esta distinción es muy importante. 

Gama de resinas homologadas 

Cualquier resina que se utilice en una aplicación en contacto directo con el paciente debe estar validada para esa aplicación específica y contar con la autorización reglamentaria correspondiente. El valor de un sistema de materiales abierto depende del rigor de su proceso de validación. Una gama amplia y bien documentada de resinas validadas ofrece a las consultas más flexibilidad que un sistema limitado o cerrado, y proporciona la documentación necesaria para fines clínicos y normativos. 

El ONE y el PRO 20: sistemas distintos para necesidades clínicas distintas 

Para ilustrar este proceso de toma de decisiones, analicemos las dos impresoras 3D DLP de Rapid Shape destinadas a clínicas. Ambas ofrecen un sistema abierto con material prevalidado y utilizan una tecnología similar para garantizar la fiabilidad de la impresión, así como conectividad automática con las unidades de posprocesamiento validadas WASH y CURE. Las diferencias entre ellas radican en la capacidad de volumen y la complejidad del flujo de trabajo, no en la calidad clínica.  

ONE: El punto de partida ideal para la mayoría de las consultas 

El modelo ONE es el más compacto, el más fácil de integrar en un espacio clínico y está diseñado para reducir al mínimo la complejidad de la instalación, que suele ralentizar su adopción. Su configuración estándar cubre toda la gama de aplicaciones habituales en la consulta dental.  

El accesorio opcional Rapid Print Kit añade cuatro depósitos, incluido un depósito de Crystal Polish para obtener férulas pulidas nada más salir de la impresora, y permite imprimir modelos C&B en aproximadamente 8 minutos.  

Para las consultas que se inician en la impresión en la consulta, o aquellas con volúmenes de impresión moderados y variados, el modelo ONE elimina las barreras que suelen ralentizar su adopción sin limitar la capacidad clínica. 

Chairside Consultoría de impresión 3D

PRO 20: Para despachos que cada día exigen más a su impresora 

La PRO 20 comparte la misma plataforma de materiales abierta que la ONE, pero cuenta con una impresionante biblioteca de más de 200 materiales validados y está diseñada para satisfacer una demanda diaria sostenida. El modelo RS Turbo (no disponible en el ONE) optimiza los ajustes de impresión para resinas compatibles, lo que permite producir 3 modelos de alineadores en 7 minutos y 3 modelos C&B a 50 μm en 15 minutos.  

A lo largo de una jornada completa de trabajos consecutivos, esta ventaja en cuanto al rendimiento se acentúa, lo que convierte a la PRO 20 en la opción más adecuada para consultas colectivas de mayor tamaño, clínicas con laboratorio y cualquier entorno en el que la impresora funcione como elemento central de la producción, en lugar de como un complemento de la misma. 

Impresora 3D PRO 20 Chairside con férulas

Postprocesado: el paso que más se suele subestimar 

El posprocesamiento suele considerarse un aspecto secundario en las evaluaciones clínicas. No debería ser así. Las propiedades mecánicas, la biocompatibilidad y la calidad de la superficie de una pieza impresa en 3D dependen tanto del proceso de lavado y curado como de la propia impresión.  

Tanto el modelo ONE como el PRO 20 se integran con las unidades WASH y CURE de Rapid Shape, con transferencia automática de parámetros en cada fase. La unidad CURE funciona a 385 nm en un entorno de vacío, lo que elimina la inhibición por oxígeno en la superficie de la pieza, algo necesario para alcanzar todas las propiedades mecánicas de la mayoría de las resinas de grado dental. 

Antes de comprometerte 

Las clínicas que más se benefician de la impresión 3D en la consulta son aquellas que han definido con claridad las aplicaciones que pretenden utilizar, han involucrado en la evaluación a los miembros del equipo que van a manejar el sistema y lo han probado con sus propios tipos de casos, en lugar de con las impresiones de referencia del fabricante. 

Algunas preguntas que conviene plantear en cualquier manifestación: 

• ¿Cuál es el tiempo total de tramitación de las solicitudes que tengo intención de presentar? 

• ¿Qué resinas están homologadas para esas aplicaciones y qué documentación reglamentaria hay disponible? 

• ¿Cómo se integra el sistema con el software de diseño y el escáner que utilizo actualmente? 

• ¿En cuánto tiempo se puede reanudar la producción si la impresora necesita una revisión? 

La impresora de consulta adecuada es aquella que tu equipo utilizará de forma constante y fiable como parte de un flujo de trabajo que se adapte al ritmo de tu consulta, no la que tenga la ficha técnica más impresionante.  

Preguntas frecuentes

¿Qué debe tener en cuenta una clínica dental antes de adquirir una impresora 3D para uso en la consulta?

El error más habitual a la hora de comprar es basarse en el precio o en las especificaciones en lugar de en las propias necesidades de la consulta. Antes de invertir, las consultas deben aclarar para qué aplicaciones van a utilizar realmente la impresora, quién la va a manejar y con qué frecuencia, y cuál es el volumen de impresión diario previsto. Adaptar el sistema a estos factores es más importante que cualquier cifra concreta de la ficha técnica.

¿Por qué el posprocesado es tan importante como la propia impresora?

Las propiedades mecánicas, la biocompatibilidad y la calidad de la superficie de una pieza impresa en 3D dependen tanto del proceso de lavado y curado como de la propia impresión. Los tiempos de lavado manual, los ciclos con disolventes y el curado con rayos UV generan inconsistencias, especialmente entre los miembros del equipo. La transferencia automatizada y validada de parámetros entre la impresora y las unidades de posprocesamiento elimina esta variabilidad y actúa como mecanismo de control de calidad.

¿Cuál es la diferencia entre el ONE y el PRO 20?

Ambos sistemas utilizan la misma tecnología básica, materiales prevalidados y conectividad automática con los modelos WASH y CURE, por lo que la diferencia no radica en la calidad clínica. El ONE es la opción inicial más compacta y fácil de integrar para las clínicas que se inician en la impresión en la consulta o que tienen volúmenes moderados y variados. El PRO 20 está diseñado para clínicas en las que la impresora forma parte central de la producción diaria.

¿Por qué es más importante el tiempo total del proceso que la velocidad de impresión por sí sola?

El tiempo de impresión que figura en una ficha técnica solo refleja el tiempo que pasa el objeto dentro de la impresora. La férula o el modelo aún deben lavarse y curarse antes de que puedan utilizarse clínicamente, por lo que el tiempo real de principio a fin es más relevante desde el punto de vista clínico que la velocidad de impresión indicada, sobre todo para las consultas que dependen de flujos de trabajo con entrega en el mismo día.

¿Qué preguntas debería plantear una consulta durante una demostración de producto?

Algunas preguntas que conviene plantearse son: ¿Cuál es el tiempo total de proceso de las aplicaciones que tengo previsto utilizar? ¿Qué resinas están validadas para esas aplicaciones y qué documentación normativa existe al respecto? ¿Cómo se integra el sistema con mi software de diseño y mi escáner actuales? ¿Y con qué rapidez se puede reanudar la producción si la impresora necesita mantenimiento?

Suscríbete a nuestro boletín informativo.

Recibe información exclusiva sobre el mundo de la impresión 3D y nuestros proyectos de éxito.

¿En qué sector está interesado? (Selección múltiple posible)
Casillas de verificación